Sábado Agés

 

Al punto de la mañana, cada vecino que se “apuntó a fiestas”, acude al local de su Cuadrilla a recoger la “tajada”. No podemos olvidar que estas fiestas son pagadas por el pueblo, es decir que cada vecino que “entra en fiestas” paga la pequeña parte que le corresponde para sufragar los gastos de los festejos. Del mismo modo, también recibe un trozo de carne del toro lidiado el día anterior en la plaza.

Por la tarde, tendrán lugar “Los Agés”, un ritual digno de ver por su singularidad. Consiste en subastar públicamente, en cada Cuadrilla, los despojos del toro; cuernos, patas,... aunque en la actualidad también se subastan solomillos, lomos y lotes de carne, así como las botas de cuadrilla, que suelen ser decoradas por algún artista amigo del jurado.

Los Cuatros se encargan de que corra la bota, y sin que pare la música, el vino vaya entonando a los asistentes a pujar al alza por los “agés”.

Las peñas, que no se pierden ningún acto de las fiestas, suelen asistir con la intención de hacerse con un buen lote de carne para disfrutar cenando todos los socios

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